En el centro silencioso de nuestra mente y nuestro corazón está el Ser de donde mana la pureza, la claridad, el amor y sabiduría necesarios para transformarnos a nosotros mismos y al mundo.

Conectar con esa fuente de Vida es el gran paso que necesitamos dar como personas y familia humana-planetaria en este tiempo.

A ese desafío creativo se entrega nuestro propósito.